Cementerio de los Extranjeros devela su pasado masónico

Por: Sergio Chapman

A través de un proyecto especializado diferentes entes buscan las vías para promover la recuperación del Cementerio de los Extranjeros, ubicado en Punta de Mulatos, estado La Guaira.

Participan en esta iniciativa la Escuela de Antropología de la Universidad Central de Venezuela (UCV), la logia Unanimidad N° 3 y la Oficina de Patrimonio Cultural y Natural del municipio Vargas, de la cual el antropólogo Abilio de Oliveira fue coordinador recientemente.

“Buscamos consolidar el necroturismo en el camposanto para fomentar su conocimiento y garantizar su autosustentabilidad, considerando su doble declaratoria como Patrimonio Cultural municipal y nacional”.

Relata este historiador que el Cementerio de los Extranjeros es un espacio sumamente importante porque está vinculado con la masonería.

“Muchas de las personalidades, allí inhumadas, fueron miembros de esta institución, especialmente de la logia Unanimidad N° 3, la cual tiene más de 200 años de existencia”.

“Hasta ahora han sido ubicados 12 de sus Venerables Maestros, así como más de otros 60 miembros de este respetable taller. A esto se suman diversos familiares vinculados a ellos”.

Otros elementos destacados, de este cementerio, son sus diversos estilos artísticos y lápidas. “Esto es fundamental, pues en ellos se manifiesta el trabajo de importantes artistas funerarios de la época”.

Entre los masones que allí se encuentran destaca Federico Lessmann, considerado el padre de la fotografía en Venezuela.

Historia

“El origen del Cementerio de los Extranjeros se debe, en gran medida, a la intolerancia religiosa predominante en el siglo XIX”, destaca Abilio de Oliveira.

En aquel entonces, las autoridades eclesiásticas venezolanas negaban sepultura en los cementerios católicos a quienes profesaran otros credos, principalmente protestantes, anglicanos y judíos, así como a miembros de la masonería.

A Venezuela arribaron ciudadanos de diversas nacionalidades, particularmente alemanes, holandeses, franceses y estadounidenses.

Esta negativa del clero católico motivó a que un grupo de extranjeros, incentivados por el cónsul inglés Sir Robert Kerr Porter, constituyera en 1852 la Sociedad del Cementerio de los Extranjeros.

Tras las gestiones iniciales, adquirieron del señor Robert Syers un terreno situado en el sector comprendido entre Guanape y Punta de Mulatos.

En 1822 se constituyó en La Guaira la logia Unanimidad N° 3, como resultado de organizaciones previas. Esta institución mantuvo una notable influencia en la sociedad litoralense durante todo el siglo XIX y parte del XX.

Los principales impulsores de la sociedad, que fundó el Cementerio de los Extranjeros, conocido también como “de los Ingleses”, fueron los ciudadanos Nolting y Runge. Este camposanto, establecido hacia 1844 para el entierro de los no católicos, estuvo integrado en sus inicios por cuatro miembros de la mencionada logia.

Simbología

A partir de las investigaciones realizadas, se identificó la presencia de diversos símbolos masónicos en este cementerio. El hallazgo abrió nuevas perspectivas para la comprensión de la cultura funeraria en el país.

El antropólogo Abilio de Oliveira detalla que entre estos elementos figuran

Amapola: Simboliza el capullo del alma humana y el florecimiento de la mente y la consciencia.

Antorcha: Identificada con el sol y el fuego, constituye para la masonería el símbolo de la purificación a través de la iluminación.

Ancla: Representa la salvación y la esperanza (en el contexto masónico, también alude a una vida bien cimentada ante las tempestades).

Azucena: Representa la pureza y la integridad del espíritu.

Cadena: Sus eslabones simbolizan a los masones esparcidos por el mundo; su unión representa la solidaridad armónica y el lazo fraternal que no debe romperse jamás.

Columna truncada: En la estética funeraria masónica, alude a la vida interrumpida y remite a la idea de la obra iniciada que queda inconclusa en este plano terrenal.

Corona de palma: Señala el triunfo sobre la muerte y la trascendencia del individuo. Asimismo, su flor se asocia con la brevedad de la existencia humana.

Calavera y tibias: Representa la finitud de la vida física. En el contexto masónico, es un recordatorio de la mortalidad y se asocia a la esquematización del cráneo y los huesos cruzados.

Dos antorchas cruzadas: Representan la extinción de la vida. La cinta con el nudo marca la unión entre los masones.

Flor de lis: Emblema de la iluminación y atributo del Señor, sinónimo de pureza y virginidad.

Hiedra: Debido a su verdor permanente, esta enredadera simboliza la inmortalidad y la vida eterna.

Monograma IHS: Se interpreta como el triunfo a través de la luz (lux) de la iniciación; es decir, la victoria espiritual del iniciado sobre las tinieblas.

Hoja de acanto: Representa el triunfo sobre las dificultades.

Obelisco: Alude a la resurrección.

Palma: Es la victoria que se consigue mediante las virtudes y los méritos.

Piedra bruta: Significa la labor que el masón debe realizar al desbastarla o pulirla, para perfeccionar su carácter y su conducta.

Piso de mosaico: Representa el piso blanco y negro del Templo de Salomón.

La yuxtaposición de sus colores simboliza la luz y las tinieblas, el día y la noche; y todos los pares de opuestos y complementarios, es decir las dualidades cósmicas derivadas de la  unidad de un mismo principio, siendo un equivalente del símbolo oriental del yin-yang.

Rosa: Simbolismo vinculado a la regeneración, resurrección, inmortalidad, amor, imagen de la discreción, la inocencia y la virtud.

Alude a los goces, las penas y su breve duración.

Sauce llorón: Se refiere a la resurrección y la inmortalidad. Simboliza tristeza, el luto y la nostalgia.

Tronco: Significa la beneficencia, caridad y la solidaridad.

Referentes

Otros camposantos, con características similares al de Punta de Mulatos, son el de La Recoleta en Argentina, el Dos Prazeres en Portugal y el Necrópolis de Cristóbal Colón en Cuba.

“Que la sabiduría y el poder cósmico nos acompañen e iluminen por el sendero de la eternidad”, dice Abilio de Oliveira.

¡Qué así sea!

Activación de la Biblioteca de la Gran Logia Nacional Venezolana

La Gran Logia Nacional Venezolana se complace en informar a toda la Masonería Regular del país que la Biblioteca de la Gran Logia se encuentra activa y en pleno funcionamiento, en su sede de Colinas de Bello Monte, gracias al dedicado trabajo de la Gran Comisión de Biblioteca, Archivo y Museo.

Bajo la conducción del Q∴H∴ Óscar Figuera, Presidente de la Comisión, y con el compromiso constante de los distinguidos miembros Q∴H∴ Carlos Alarico Gómez y Q∴H∴ Jesús Leopoldo Pérez, se ha logrado avanzar de manera sostenida en la organización, clasificación, preservación y puesta en valor del acervo documental e histórico que resguarda nuestra Institución.

Este esfuerzo ha permitido:

  • El ordenamiento de colecciones históricas.
  • La actualización de los registros bibliográficos.
  • La apertura de espacios para la consulta y el estudio.
  • La preservación de documentos patrimoniales de alto valor masónico.

La Biblioteca se consolida así como un centro de referencia para la investigación masónica, un espacio de encuentro para el estudio y un pilar fundamental en la preservación de la memoria institucional.

La Gran Logia Nacional Venezolana expresa su reconocimiento a la Gran Comisión por su labor constante, disciplinada y silenciosa, que hoy se traduce en un servicio activo y disponible para todos los QQ∴HH∴ del país.

Seguimos avanzando en la construcción, preservación y difusión del conocimiento masónico.

ENTREVISTA AL Q∴H∴ JESÚS LEOPOLDO RONDÓN EN MIRA TV

La Masonería presente en los Altos Mirandinos rumbo al 276.º Natalicio del Q∴H∴ Francisco de Miranda

La mañana de este martes, el Q∴H∴ Jesús Leopoldo Rondón, Gran Secretario de la Gran Logia Nacional de Venezuela -GLNV- , fue invitado especial en el programa televisivo MIRA TV, medio de comunicación referente en los Altos Mirandinos conducido por el Lic Orlando Santoro .
Durante la entrevista se abordaron temas fundamentales sobre la Masonería en Venezuela, su labor histórica, su presencia en la sociedad contemporánea y los valores que promueve en favor del progreso moral, intelectual y cívico.

Uno de los puntos centrales de la conversación fue el gran evento que se celebrará el próximo 28 de marzo en el Teatro de la Alcaldía del Municipio Los Salias, en San Antonio de los Altos, con motivo del 276.º aniversario del natalicio del Q∴H∴ Francisco de Miranda y la conmemoración del Día Masónico Nacional.

El Q∴H∴ Rondón destacó que esta actividad contará con la presencia del ciudadano Alcalde, Sr. Edgard Laya, junto a otras autoridades municipales, representantes de instituciones culturales y educativas, así como delegaciones invitadas de diversos Grandes Orientes del país.
El encuentro busca resaltar la figura del Precursor, su legado universal y la profunda huella que dejó en la historia republicana y en la Masonería venezolana.

El Gran Secretario estuvo acompañado en el estudio por Jesús Leopoldo Jr., ambos miembros activos de la Respetable Logia Símbolo 113 N° 2, quienes compartieron reflexiones sobre el compromiso de la Orden con la formación ciudadana, la libertad de pensamiento y la construcción de una sociedad más justa.

La presencia de la Masonería en espacios públicos de diálogo y divulgación reafirma el propósito de la Gran Logia Nacional de Venezuela de fortalecer los vínculos con la comunidad, promover la cultura cívica y honrar a los grandes referentes de nuestra historia.
El homenaje a Francisco de Miranda, Prócer Universal y Hermano ejemplar, será una ocasión propicia para exaltar los valores que inspiran a nuestra Institución y para celebrar, junto al pueblo de Los Altos de Miranda, una fecha de profundo significado nacional.

El Rito Emulación: Herencia viva de la reconciliación masónica inglesa

A comienzos del siglo XX, el Rito Emulación llegó a Francia de la mano de la Grande Loge Nationale Indépendante et Régulière, precursora de la actual Grande Loge Nationale Française. Su consolidación se dio tras la traducción del ritual en los años veinte, marcando un hito en la preservación de los antiguos deberes de los constructores, fieles al simbolismo operativo del arte de edificar.

Este rito, estructuralmente enriquecido por el Acta de Unión que dio origen a la Francmasonería moderna, se distingue por ser el corolario del acto fundacional de la Gran Logia Unida de Inglaterra. En 1717, cuatro logias londinenses se federaron, dando nacimiento al concepto de obediencia masónica. En 1723, las Constituciones de Anderson consagraron la creencia en Dios como principio esencial de la Masonería de tradición.

La célebre querella entre los “Antiguos” y los “Modernos”, surgida en 1751, culminó en 1813 con la firma del Acta de Unión, que reafirmó la pureza de la Masonería en tres grados: Aprendiz, Compañero y Maestro, incluyendo el Orden Supremo del Santo Arco Real de Jerusalén.

De esta reconciliación nació el Rito inglés de Reconciliación, bajo los auspicios de la Loge de Réconciliation y la Grand Steward Lodge, y finalmente, en 1823, con la creación de la Emulation Lodge of Improvement, que fijó el canon definitivo del rito.

La GLNV honra esta tradición viva, reconociendo en el Rito Emulación no solo una práctica ritual, sino una expresión de unidad, fidelidad y continuidad histórica que enlaza a los masones de hoy con los constructores de ayer.

Nos complace que el Triangulo MacGregor Mathers N° 4, afiliado a nuestro Gran Oriente, una vez que sea logia en isntancia, trabajara con este hermoso Rito.

Día de Reyes Magos: Un Mensaje de Luz y Solidaridad

En este 6 de enero, Día de los Reyes Magos, la Gran Logia Nacional Venezolana -GLNV- extiende un saludo fraternal a todos los venezolanos y a la familia masónica dentro y fuera de nuestras fronteras.

La tradición de los Reyes Magos nos recuerda el valor de la búsqueda interior, la luz que guía nuestros pasos y la nobleza de ofrecer al mundo lo mejor de nosotros. Melchor, Gaspar y Baltasar representan la constancia del espíritu humano en su camino hacia el conocimiento, la esperanza y la fraternidad universal.

Así como aquellos viajeros siguieron una estrella para encontrar un mensaje de renovación, invitamos a cada hermano y a cada ciudadano a mantener viva la luz de la solidaridad, la justicia y el entendimiento mutuo. Que este día inspire a nuestras comunidades a cultivar la paz, la armonía y el compromiso con el bien común.

La Gran Logia Nacional Venezolana reafirma su propósito de trabajar por una sociedad más justa, más unida y más consciente de los valores que ennoblecen al ser humano.

Que la Luz que guiaba a los Reyes Magos ilumine también nuestros hogares, nuestros trabajos y nuestros corazones.

Fraternalmente,
Gran Logia Nacional de Venezuela

Conmemoración de los 195 años del pase al Oriente eterno del QH Simón Bolívar

El 17 de diciembre de 1830, a la una de la tarde, en la ciudad de Santa Marta, Colombia, partió al Oriente eterno el QH Simón Bolívar, Padre de la Patria y Libertador de cinco naciones. Hoy, a 195 años de aquel momento trascendente, la Gran Logia Nacional Venezolana -GLNV- se une en recogimiento y homenaje para recordar su legado imperecedero.

Bolívar no solo fue el arquitecto de la independencia, sino también el visionario que sembró en nuestra América la idea de unidad, justicia y libertad. Su vida, marcada por la entrega absoluta a la causa emancipadora, nos inspira a mantener viva la llama de la fraternidad y el compromiso con los más altos valores humanos.

En esta fecha solemne, la Masonería venezolana rinde tributo al hermano que, con su ejemplo, nos recuerda que la verdadera grandeza se alcanza en el servicio desinteresado a la humanidad. Su pensamiento y acción continúan guiando nuestras reflexiones y nuestros actos, como faro que ilumina el camino hacia una sociedad más justa y solidaria.

La Gran Logia Nacional Venezolana invita a todos sus miembros y a la sociedad civil a elevar un pensamiento de gratitud y reconocimiento al Libertador, reafirmando nuestro compromiso con la defensa de la libertad, la dignidad y la unidad de los pueblos.

Humboldt, el último científico universal

(Por: Sergio Chapman).- Con éxito se llevó a cabo el conversatorio Alexander Von Humboldt en Venezuela, abierto a todo público y conducido por el oncólogo, docente universitario e historiador Luis Capote Negrín.

La actividad fue patrocinada por la Muy Respetable Gran Logia Nacional Venezolana -GLNV- en su sede situada en la quinta Sonia, Colinas de Bello Monte, Caracas, como parte de la gestión que desarrolla el Muy Respetable Gran Maestro de esa institución, Sixto López González.

En la década de los 60, de Altagracia a Salas en la capital de la República, por las noches se podía observar, desde las ventanas de los apartamentos que tienen vista hacia la calle, la iluminación del aún imponente Hotel Humboldt, y un niño todos los días se preguntaba quién habrá sido ese señor y por qué habrán bautizado, con su nombre, esa edificación ubicada en lo alto del Warairarepano, inaugurada el 29 de diciembre de 1956.

Humboldt no solo es el hotel, también es un pico de la Sierra Nevada de Mérida, un monumento natural (conocido popularmente como la Cueva del Guácharo), el planetario del parque caraqueño Generalísimo Francisco de Miranda (Parque del Este), la Sima Meseta del Tepuy Sarisariñama (estado Bolívar) y hasta un centro comercial que queda al lado del Concresa en Caracas; no obstante poco se habla de quién fue.

En Venezuela estuvo 394 días, desde su llegada a Cumaná el 16 de julio de 1799 hasta su partida el 24 de noviembre de 1800.

“Nacido en Berlín (Prusia), el 14 de septiembre de 1769 y fallecido, en esa misma ciudad, el 6 de mayo de 1859, por su legado a la ciencia y la comprensión de la naturaleza, Humboldt debería ser considerado, sin incurrirse en una notable exageración, como el más grande naturista de la humanidad. Fue geólogo, mineralogista, astrónomo, explorador, sismólogo, vulcanista y demógrafo”, acota el historiador Luis Capote Negrín. Charles Darwin dijo que a él le debía todo. El Libertador Simón Bolívar lo llamó “el descubridor científico del Nuevo Mundo”.

Contexto histórico

Su formación científica, así como su visión cosmopolita, fue posible gracias al ambiente intelectual que ofrecía Berlín y por haber venido al mundo en el Castillo de Tegel, en el seno de una familia acaudalada y culta.

Era la época de la Ilustración (la razón, la ciencia y la educación constituyeron herramientas para el progreso humano. Surgieron figuras como Voltaire, Rousseau y Montesquieu), la Revolución Industrial (mecanización de la producción, florecimiento de los urbanismos y de la clase obrera), la Revolución Americana (entre 1775 y 1783), la Revolución Francesa (que en 1789 abolió la monarquía absolutista, estableció la República y promovió la libertad, la igualdad y la fraternidad), el progreso científico (Isaac Newton, Benjamín Franklin y Antoine Lavoisier realizaron descubrimientos fundamentales en física, electricidad y química), la cultura y las artes (en música destacaron compositores como Mozart, Haydn, Beethoven y Bizet; y en pintura el neoclásico francés Jacques-Louis David, el afamado pintor y grabador español Francisco de Goya y el igualmente neoclásico francés Jean-Auguste-Dominique Ingres).

Estudió Economía y Finanzas en la Universidad de Fráncfort del Órder (1787), Ciencias Naturales en la Universidad de Gotinga (1788) y en la Escuela de Minas de Freiberg (1789) alcanzó el título de Ingeniero de Minas.

Trabajó en un departamento del Gobierno, pero la muerte de su madre, a finales de 1796, le permitió renunciar a su carrera de funcionario público prusiano y dedicarse a sus ambicionados viajes científicos. Para ello, disponía de suficientes fondos económicos derivados de su herencia, así como de grandes ideas por su relación con personalidades como Johann Wolfgang Von Goethe y Friedrich Schiller.

Aimé, su inseparable compañero

Aimé Jacques Alexandre Goujaud, conocido como Aimé Bonpland, nació el 28 de agosto de 1773 en La Rochelle, Francia. Fue un destacado naturalista, botánico y explorador. Se gradúo de medico en la Universidad de París, pero su verdadera pasión fue la botánica.

Acompañado por él, Humboldt viajó a España recorriendo a pie la costa mediterránea, desde Marsella hasta las ciudades de Barcelona, Valencia y Alicante (diciembre de 1798 a junio de 1799).

Al llegar a Madrid, Humboldt ya había elaborado el primer esquema seccional preciso del relieve de la península ibérica, gracias a que a lo largo del camino fue tomando medidas de altitud. En esa ciudad fue que obtuvo dos salvoconductos, uno otorgado por Mariano Luis de Urquijo y el otro extendido por el Consejo de Indias, para realizar una expedición científica a América del Sur. Durante este viaje, que duró de 1799 a 1804, Bonpland, el inseparable compañero, recolectó y catalogó 60 mil plantas, muchas de las cuales eran desconocidas en Europa. Publicó varios volúmenes sobre sus hallazgos, incluyendo la obra Voyage aux régions équinoxiales du nouveau continent.

Después de regresar a Francia, Bonpland trabajó como botánico para la emperatriz Josefina. En 1816, decidió volver a América y se estableció en Argentina, donde vivió hasta su muerte, el 11 de mayo de 1858, en Santa Ana, provincia de Corrientes.

Cambio de libreto

“Si no se hubiera desatado la epidemia, jamás habríamos llegado al Orinoco, al Casiquiare y a la frontera de las posesiones portuguesas”. Este comentario de Humboldt aparece en sus notas de 1800, cuando ya había recorrido gran parte del territorio venezolano.

Su destino original era México y La Habana, pero la fiebre tifoidea obligó al capitán del barco a desembarcar en Cumaná el 16 de julio de 1799, lo que marcó el inicio de su célebre expedición por Venezuela.

Humboldt veía el azar no como una simple casualidad, sino como una fuerza reveladora, capaz de abrir caminos inesperados al conocimiento.

“Su experiencia en nuestro territorio transformó profundamente su visión de la naturaleza tropical y lo llevó a formular ideas pioneras sobre ecología, geografía y cambio climático inducido por el ser humano”, señala el historiador Luis Capote Negrín.

Cumaná, una belleza

En julio de 1799, a tres días de su desembarco en Cumaná, escribió su primera carta a su hermano Wilhelm, en la que abunda en detalles sobre lo maravillado que lo tenía la naturaleza.

 “¡Qué numerosas son también las plantas más pequeñas aún no examinadas! ¡Y qué colores poseen los pájaros, los peces, hasta los cangrejos!

Hasta ahora nos hemos paseado como locos. En los tres primeros días no hemos podido enfocarnos en nada, porque se rechaza un tema para interesarse por otro”.

Agenda de 1799

Cumaná: Desembarco en tierra firme. Observaciones astronómicas y meteorológicas (16 de julio).

Araya, Manicuare: Estudio de las salinas y de la geografía costera (julio, agosto).

Cariaco: Exploración de la costa (agosto).

Cumanacoa: Entrada al valle; observaciones botánicas (4 de septiembre).

San Fernando: Pernocta en la antigua Misión. Inicio del ascenso a Turimiquire (5 y 6 de septiembre).

Caripe: Estancia en el convento. Exploración de la Cueva del Guácharo (7 al 10 de septiembre).

Santa María y Golfo de Cariaco: Travesía hacia la costa. Embarque nuevamente hacia Cumaná (11 al 15 de septiembre).

Cumaná: Salida vía terrestre hacia Caracas (18 de noviembre).

El historiador Luis Capote Negrín manifiesta que este recorrido, de aproximadamente cuatro meses, fue clave en los estudios de Humboldt de geología, botánica, zoología y climatología tropical. También realizó mediciones magnéticas y recolectó miles de muestras naturales.

Bautizo del guácharo

Humboldt bautizó científicamente al guácharo como steatornis caripensis, es decir, “ave aceitosa de Caripe”.

Su relato inspiró a exploradores como Agustín Codazzi, Ferdinand Bellermann y Antón Goering, y convirtió la cueva en un símbolo de la biodiversidad venezolana.

Observó que los guácharos se alimentaban de frutas oleosas y que los indígenas recolectaban la grasa de sus polluelos para cocinar y alumbrar.

Viaje a Caracas

Humboldt describió la costa norte de Venezuela como abrupta y escarpada, con acantilados que contrastan con las playas de Cumaná.

Señaló la influencia de la corriente del Caribe y de los vientos alisios, que favorecen la navegación hacia el oeste.

Hizo mención de las dificultades del paso en las proximidades del Cabo Codera.

Registró temperaturas elevadas y cielos despejados, con especial atención en la luminosidad tropical.

Bonpland desembarcó en Higuerote y siguió el viaje por tierra, con la mayor parte de la carga; mientras que Humboldt continuó por mar hasta La Guaira. Allí se maravilló por la transparencia del agua, la intensidad y la pureza del aire costero. Comentó sobre la hospitalidad de los pescadores locales, como Carlos del Pino, quien lo acompañó desde su llegada en 1799.

Humboldt se fue a Caracas por el Camino de los Españoles. Sintió una consideración especial por ella. Admiró la belleza de su valle, lo imponente de la montaña que la envuelve en su fachada norte y las hermosas serranías del sur.

Le llamó la atención la bonanza del clima y al recibir la información de que así se observaba la mayor parte del año, le otorgó el atributo de “Ciudad de la Eterna Primavera”.

Humboldt y Bonpland se dedicaron a explorar los alrededores de Caracas y el 2 de enero de 1800 ascendieron a la Silla de Caracas, que junto al Pico Naiguatá y el resto de la serranía conforman la cadena montañosa que los aborígenes llamaron Warairarepano.

Intensa actividad cultural

Humboldt destacó que en la Caracas que él vio se presentaban:

Espectáculos teatrales.

Zarzuelas y comedias españolas (muy populares entre la élite criolla, con obras de autores como Ramón de la Cruz).

Óperas italianas (presentadas por compañías itinerantes, especialmente en festividades religiosas o patrióticas), danzas y sainetes (representaciones breves con tono humorístico, accesibles a públicos más amplios).

Obras religiosas (dramas sacros y autos de fe, especialmente en fechas litúrgicas).

Espectáculos musicales (conciertos de piano, violín y canto lírico, a menudo en salones anexos a los teatros).

Situación antrópica

Humboldt también conoció el Lago de Valencia, lo comparó con los lagos alpinos por su belleza escénica, destacando sus islas pintorescas cubiertas de vegetación exuberante.

Identificó 15 de ellas, agrupadas en tres conjuntos, siendo la más grande la del Burro, habitada por mestizos que criaban cabras y vivían en condiciones sencillas.

Se dio cuenta de que el lago estaba retrocediendo, separándose de la ciudad de Valencia por más de cinco kilómetros, lo que atribuyó a causas antrópicas como la tala y el desvío de riachuelos para cultivos.

Árbol vigoroso y frondoso

Como anécdota, el historiador Luis Capote Negrín contó que el fotógrafo Húngaro Paul de Rosti tomó en 1849 una fotografía al Samán de Güere y a su regreso a Europa la mostro a Humboldt, quien señalo “Este hermoso árbol, que yo contemple en mi juventud, sigue siendo hoy vigoroso y frondoso y yo soy solo una ruina listo para que me lleven a la sepultura”.

Biodiversidad tropical única

Humboldt recorrió nuestra vasta región llanera entre marzo y abril de 1800, especialmente en zonas como Calabozo, San Fernando de Apure y las riberas del río Apure, antes de dirigirse al Orinoco.

“Parecen una inmensidad horizontal, casi sin límites, donde el cielo y la tierra se funden”, dijo. Comparó su extensión con las estepas rusas y las praderas norteamericanas, pero con una biodiversidad tropical única.

Igualmente observó la alternancia estacional entre sequía extrema y lluvias torrenciales, que transformaban el paisaje de polvo a pantano.

Quedó fascinado por la abundancia de caimanes, chigüires, jaguares, garzas y tortugas.

Carta itineraria

Humboldt elaboró la Carte itinéraire du tour de l’Orénoque, un mapa detallado basado en observaciones astronómicas, publicado en París en 1814.

Confirmó la existencia del Caño Casiquiare, canal natural que une al Orinoco con el Amazonas y fijó sus coordenadas con precisión científica.

Describió los raudales de Atures y Maipures como barreras naturales imponentes y los representó en planos anexos a su carta.

Le impresionó la biodiversidad tropical, registrando muchas especies de peces, aves, mamíferos y plantas únicas.

Documentó la laguna Vasiva (de aguas negras) y la fauna fluvial de los ríos Negro y Casiquiare.

Observó la interacción entre clima, vegetación y fauna, anticipando conceptos ecológicos modernos.

Fue la única exploración geográfica de su vida, lo que sentó las bases de la cartografía moderna del Amazonas venezolano.

Incorporó el Casiquiare al conocimiento científico europeo, reconociendo el mérito del padre Manuel Román que lo había descubierto en 1744.

Humboldt interpretó al paisaje como una unidad dinámica, donde la naturaleza y el ser humano están interrelacionados, además anticipó la ecología holística, destaca el historiador Luis Capote Negrín.

Despedida

De Angostura (hoy Ciudad Bolívar) Humboldt volvió a Cumana, completando su ciclo en Venezuela. Continuaría, así, su viaje por Cuba, México, Panamá, Colombia, Ecuador, Perú y los Estados Unidos, regresando a Europa el 1° de agosto de1804.

Humboldt murió en 1859, a los 89 años de edad, sin haber culminado Cosmos, su última publicación de la que solo se habían editado cinco de los libros que formarían una extensa colección. Su obra más esperada quedó inconclusa.

A partir de su muerte, ya nadie pretendió abarcar todos los campos del saber en las ciencias naturales, señala Luis Capote Negrín a quien, al finalizar el conversatorio le fue reconocido, con la entrega de un certificado expedido por la Gran Logia Nacional Venezolana, la extensa investigación que realizó acerca de Alexander Von Humboldt, a quien considera el último científico universal.

Humboldt en Venezuela: Una tarde de descubrimiento en el Café Masónico

El Dr. Luis Capote Negrín durante su presentación sobre Alexander von Humboldt en la Gran Logia Nacional Venezolana.

El pasado 17 de septiembre 2025, el Salón de Usos Múltiples de la Gran Logia Nacional Venezolana -GLNV- se convirtió en escenario de una jornada memorable, gracias a la brillante disertación del Dr. Luis Capote Negrín sobre El Viaje de Humboldt a Venezuela. En el marco de nuestro espacio cultural Café Masónico, los asistentes vivieron una tarde de reencuentro con la figura del último científico universal: Alexander Von Humboldt.

La presentación del Dr. Luis Capote Negrín estuvo a cargo del Q∴H∴ Jesús Leopoldo, Gran Secretario, quien cedió la palabra al expositor. El Dr. Capote inició su intervención con un recorrido por los aspectos más relevantes de la vida de Alexander von Humboldt: su nacimiento en Berlín, su sólida formación académica en ciencias naturales, una infancia marcada por la curiosidad intelectual, y el giro fortuito que lo llevó a pisar tierras venezolanas en 1799. Lo que comenzó como una escala imprevista se convirtió en una travesía de más de un año, durante la cual Humboldt, acompañado de su inseparable colega Aimé Bonpland, exploró con asombro y rigor científico los paisajes de nuestro país.

Desde el oriente venezolano hasta las cuevas del Guácharo, pasando por los llanos, el Lago de Valencia, la Silla de Caracas, el Ávila, el Camino de los Españoles y la ciudad de Caracas, Humboldt registró cada experiencia en su monumental obra Viaje a las regiones equinocciales del Nuevo Continente y en su tratado filosófico Cosmos. Su mirada integradora, que unía ciencia, arte y sensibilidad, dejó una huella indeleble en la historia natural y cultural de Venezuela.

La GLNV, en reconocimiento a esta valiosa contribución académica, hizo entrega al Dr. Capote de un Certificado de Agradecimiento, de manos del Q∴H∴ Eliecer Peña Granda. Las palabras de cierre estuvieron a cargo del M∴R∴G∴M∴ Sixto López González, quien destacó la importancia de rescatar y difundir el legado de Humboldt como parte de nuestra memoria patrimonial.

Entre los distinguidos asistentes se encontraban el Dr. Cutberto Guarapo, Director Ejecutivo del Palacio de las Academias; el Q∴H∴ Ramón Camero Venerable Maestro de la R. L. ISIS N° 1; el V∴M∴ de Símbolo 113 N° 2, Wilmer Monterrey; el Q∴H∴ Carlos Abreu de Granos de Trigo N° 1; el corredor de seguros Iván Duque; y los habituales del Café Masónico: Nelson López, José Guerere y Sergio Chapman, entre otros hermanos y amigos de la cultura.

Humboldt vive en los nombres que honran su paso por Venezuela: el Hotel Humboldt, el Pico Humboldt, el Monumento Natural Alejandro de Humboldt o Cuevas del Guácharo, el Planetario Humboldt… pero sobre todo, vive en la mirada curiosa y comprometida de quienes, como el Dr. Capote, nos invitan a redescubrirlo.

Con este enlace puedes descargar la presentación del Dr. Capote sobre Humboldt:

150 Años del Convento de Lausana: Una Luz que Ilumina el Camino del Escocismo

UNIVERSI TERRARUM ORBIS ARCHITECTONIS AD GLORIAM INGENTIS

Este 14 de septiembre de 2025, la Gran Logia Nacional Venezolana se une al júbilo universal de la Masonería al conmemorar los 150 años del histórico Convento de Lausana, celebrado en Suiza en 1875. Aquel encuentro trascendental marcó un hito en la consolidación del Rito Escocés Antiguo y Aceptado (REAA) como sistema gradual de perfeccionamiento humano, consagrado al estudio de la conciencia, la defensa de los derechos naturales y la dignificación del trabajo como expresión de libertad y servicio.

Desde aquel momento, el REAA se erige como arquitectura ética y espiritual, donde cada grado representa una etapa de ascenso hacia la sabiduría, la fraternidad y el compromiso con la humanidad. El Convento de Lausana no solo armonizó leyes e institutas, sino que reafirmó la vocación universal de la Francmasonería como escuela de virtud, ciencia y paz.

En esta fecha de profunda resonancia simbólica, la Gran Logia Nacional Venezolana extiende su más fraterna felicitación al Supremo Consejo de Grandes Inspectores Generales del Grado 33 del REAA Nacional Venezolano, presidido por el Muy Poderoso Soberano Gran Comendador Eliecer Peña Granda, por su firme conducción, su visión esclarecida y su incansable labor en la promoción del Escocismo como vía de progreso espiritual y social.

Invitamos a todos los Maestros Masones a renovar su compromiso con la escalera del conocimiento, a perseverar en sus estudios y a elevar su acción masónica con Salud, Estabilidad y Poder.

Que la luz del Convento de Lausana siga iluminando nuestras columnas, guiando nuestros pasos y fortaleciendo nuestra obra.

Gran Logia Nacional Venezolana

Al Oriente de Venezuela 14 de septiembre de 2025

Café Masónico: Humboldt en Venezuela

La Gran Logia Nacional Venezolana -GLNV- tiene el honor de invitarle a la conferencia titulada: “El viaje de Humboldt a Venezuela: ciencia, legado y asombro”, que será dictada por el distinguido Dr. Luis Capote Negrín, profundo conocedor de la vida y obra del insigne naturalista alemán.

Este encuentro constituye una oportunidad invaluable para redescubrir, desde una mirada erudita y sensible, el impacto del recorrido humboldtiano en nuestra geografía, cultura y memoria científica.

📅 17 DE SEPTIEMBRE 2025

🕕 3:00 A 5:00 PM

📍 Salón de Usos Múltiples de la Gran Logia Nacional Venezolana, Av Caurimare con Av. Motatan, Quinta Sonia, Colinas de Bello Monte.

Mas información: gransecretariaglnv.2022@gmail.com

Su presencia dará realce a esta jornada de reflexión patrimonial y reconocimiento histórico.

Blog de WordPress.com.

Subir ↑