Hoy es un día de júbilo y profunda reflexión para la Masonería Venezolana. La Gran Logia de la República de Venezuela (GLNV), y el Supremo Consejo Nacional Venezolano (SCNV) nos unimos solemnemente a la conmemoración de un nuevo aniversario del natalicio del Ilustre y Poderoso Hermano José Antonio Páez, una figura civil y militar cuya huella es imborrable en la forja de nuestra identidad nacional.

En esta fecha tan significativa, extendemos un saludo fraternal muy especial a los Queridos Hermanos de la Logia de Perfección IPH José Antonio Páez. Su Columna de la Armonía y su constante trabajo en el taller son el vivo testimonio de que los valores de aquel prócer republicano siguen guiando nuestras acciones orientadas al progreso de la humanidad.
Hablar del General José Antonio Páez es evocar al «Centauro de los Llanos», al estratega invicto y al constructor de la República. Sin embargo, para nosotros los masones, su legado trasciende los campos de batalla. Páez personificó al hombre que supo desbastar su piedra bruta para poner sus virtudes al servicio de sus semejantes y del Gran Arquitecto del Universo.
Su trayectoria institucional en nuestra Orden es una de las páginas más brillantes de la historia masónica continental. Su aporte fundamental a los Altos Grados quedó sellado para la posteridad al haberse consagrado como el primer Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo de los Grandes Inspectores Generales del Grado 33 para la República de Venezuela.
Bajo su liderazgo y visión, se estructuraron las bases del Escocismo en nuestro país, dotando a la Orden de una dirección firme, filosófica y comprometida con el desarrollo moral de sus miembros.
Celebrar el natalicio del IPH José Antonio Páez no es solo mirar al pasado con nostalgia; es asumir el compromiso de honrar su trayectoria en el presente. Su vida nos recuerda que la verdadera maestría reside en defender la libertad, promover la educación y mantener la unión fraternal por encima de cualquier vicisitud.
Que el ejemplo de nuestro Primer Soberano Gran Comendador ilumine los trabajos de la Logia de Perfección que con orgullo lleva su nombre, y que su luz continúe guiando los pasos de la Masonería Nacional.
¡Honor y gloria eterna al IPH José Antonio Páez!





