
En esta Nochebuena, más allá de las palabras de protocolo, queremos hacerles llegar un abrazo que trascienda las distancias. La Navidad no es solo una fecha en el calendario; es el momento en que la luz que buscamos en el Templo debe brillar con más fuerza que nunca en el calor de nuestros hogares.
A cada una de las Logias y Triángulos que dan vida y espíritu a nuestra Gran Logia Nacional de Venezuela: gracias. Gracias por ser columnas firmes de apoyo y por mantener encendida la llama de la fraternidad en cada rincón de nuestra tierra. Ustedes son el corazón latente de esta Gran Familia.
Al mirar hacia el horizonte del 2026, lo hacemos con la esperanza renovada y la fe puesta en el trabajo compartido. Que cada proyecto, cada sueño y cada una de nuestras empresas prosperen y alcancen el éxito, guiados siempre por la rectitud y bajo la amorosa bendición del Gran Arquitecto del Universo.
Que la paz inunde sus mesas y que el amor de sus seres queridos sea el mejor regalo en esta noche sagrada.
¡Feliz Navidad y un próspero 2026 para todos!






