
El 27 de abril de 1876 se inaugura el Templo Masónico de Jesuitas a Maturín con los aportes pecuniarios y la colaboración de los masones, con las contribuciones de las Logias de Caracas y de la Gran Logia y con la gran ayuda del IPH:. Presidente de la República de Venezuela el Gral. Antonio Guzmán Blanco, quien, en el discurso pronunciado en dicha ocasión, manifestó que dicho edificio era no solamente un Templo Masónico, sino que era «el Templo que oficialmente levanta el Gobierno de Venezuela a la independencia de la razón del hombre; templo en que caben sin estorbarse ni contradecirse tanto los hebreos como los cristianos, así los católicos como los cuacaros, el deísta como el protestante«.







